buildings with a hundred floors, spinning 'round revolving doors.
baby i don't know where they'll take me.
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6: protégeme
domingo, 8 de abril de 2012 // 17:27
- ¿No comprendes?, ¡sin ti no puedo vivir!, ¡no me dejes! –Dijo él mientras hacia un desesperado intento de juntar nuestros labios, yo lo evité, no debía permitirle hacerme extrañarlo más de lo que ya lo haría.
- Lo siento, no quiero pero debo irme, ¡Si me encuentra me matará! –Me fui corriendo hacia el tren, él intentó detenerme pero no pudo. Ya me encontraba dentro del tren el cual ya estaba poniéndose en marcha.
~ Berni
- ¡Por favor, no lo hagas! –Gritaba mientras perseguía el tren.
Me limité a agitar mi mano en forma de despedida, lágrimas recorrían mis mejillas, mi corazón se encogía pues quería quedarse, pero el cerebro y la conciencia me decían que me fuera y así lo hice.
~ Bernardita, ¡Despierta!
Me desperté rápido tras el fuerte grito que hizo mi madre.
-Vaya, ¡al fin!, comenzaba a pensar que estabas muerta –Rió. Tomó el libro que estaba sobre mi vientre- ¿otra vez leyendo esto?.
-Sí –Contesté adormilada- ¿qué hora es?.
-Ya es medio día, te desperté porque ya tu padre y yo nos vamos… Hoy es sábado, Liam y Niall vienen ¿No? –Yo asentí. Dejó el libro en mi velador- te dejé el almuerzo listo, sólo tienes que calentarlo en el micro-ondas –Acarició mi cabello y luego se levantó de la cama- Bueno, tu padre me espera en el auto, te amo, nos vemos en la noche –Salió por la puerta de mi habitación.
Me levanté con flojera y me estiré, bajé las escaleras aún en pijama dirigiéndome a la cocina para comer lo que mi madre me había dejado.
-Pasta –sonreí al ver la comida.
Una vez terminé de comer, subí y fui al baño a cepillarme los dientes, salí del baño y me vi en el espejo.
-Debería cambiarme ya –Miré mi pijama de conejitos.
Avancé hacia el closet y elegí ropa cómoda, fui al baño de nuevo a darme una ducha, ya que eran las 1:17 p.m. Al salir de la ducha me vestí rápido, me puse un poco de rubor y labial. Me miré nuevamente en el espejo y suspiré al ver mi cabello mojado.
-Ooooh secador, ¿dónde estás?
Cuando al fin lo encontré, sequé rápido mi cabello. Me miré en el espejo una vez más y sonreí a gusto con mi aspecto, observé el reloj y este marcaba las 1:41. Liam y Niall ya deberían estar en camino.
-Aún me queda tiempo –Cogí el libro sobre la cama y me senté en el pequeño sillón que estaba junto a mi ventana.
Después de unos 13 minutos leyendo, miré hacia la ventana y me sorprendí, Liam y Niall que venían caminando y charlando.
¿Les había abierto el guardia?, miré mi reloj y vi que eran las 1:54.
-Chicos puntuales –susurré levantándome del cómodo sillón.
Bajé las escaleras rápidamente y abrí la puerta.
-Entonces fue ahí cuando me levanté adolorido –Decía Liam mientras miraba a Niall, con su mano frente a mi cabeza dándome golpecitos en la frente. Niall rió.
-No soy una puerta –Reí separando la mano de Liam de mi cabeza.
-L-lo siento –Puso su mano tras su nuca sonriéndome apenado.
-¿Trajeron los materiales? –Ambos levantaron la bolsas que traían- Bien –Abrí la puerta, dejándoles espacio para que pasaran.
-Linda casa –Niall entró observando todo a su alrededor.
-Gracias –Sonreí.
-Tú también estás linda –Me miró tiernamente, haciéndome sonrojar.
-G-gracias –Bajé la mirada.
-Bueeno, suficiente coqueteo –interrumpió Liam- trabajemos –Sacó una cartulina azul marino- Éste será el “espacio” –Hizo comillas con sus dedos en “espacio”.
-Esperen, buscaré mis materiales –Subí rápido las escaleras.
No tardé mucho, bajé rápido y los encontré recortando y pegando lo que parecía el sistema solar.
-¿Ya lo tenían todo preparado? –Pregunté mirando la cartelera fascinada.
-Sí, Liam me dijo que hiciera el sistema solar –Contestó Niall, pegando el sol en a cartulina.
-¿Tienes algo brillante para hacer estrellas o algo así? –Me miró Liam. Asentí.
-¿Qué prefieres, tubitos de escarcha o papel brillante? –Dije sosteniendo ambos. Él tomó los tubitos y los observó- ¿en qué ayudo?.
-Has estrellitas –Sonrió entregándome los tubitos con escarcha.
-Oh, que trabajo más difícil –Dramaticé.
Comencé a hacer las estrellitas, más bien ligeros puntos sobre la cartulina, Liam le ayudaba a Niall a pegar los planetas, se veían tan tiernos trabajando juntos que no pude evitar sonreír.
-¿Qué sucede? – Preguntó Niall, Liam me observaba atento.
-N-nada –Negué con las manos y seguí haciendo los puntitos.
De repente sonó el celular de Liam y lo atendió.
-¿Diga?, ah, hola madre, ¿sí?... ¿Ahora? –me miró- Esta bien, de todas formas ya estamos terminando –colgó- Me tengo que ir… ¿no les importaría terminar sin mí? –Hizo una mueca.
-No hay problema, nosotros terminaremos –Contestó Niall.
-Gracias –Sonrió, y caminó rápido hacia la puerta- Ah, Niall, la dejo a tu cuidado –Le guiñó el ojo a Niall, salió por la puerta y la cerró suavemente.
¿Qué fue ese guiño? Oh –Analicé la situación- me encontraba con Niall, sola en una casa… Definitivamente mataré a Liam cuando lo vea, pero por ahora dejaré las ideas de homicidio, debo concentrarme en no tartamudear o meter la pata.
-Bien, tan solo nos falta escribirle nuestros nombres –suspiró viendo la cartelera satisfecho.
-¿T-tienes hambre? –pregunté nerviosa, ¿en qué estaba pensando? Él hablando de trabajo y yo ofreciendo comida.
-Bueno, a esta hora no cae mal un bocadillo –Sonrió. Al menos no había metido la pata, supongo que a Niall le encantaba la comida.
Fui a la cocina y saqué unos brownies del horno que mi mamá había cocinado en la mañana, dijo que los había hecho como “merienda de perdón’’ por no poder ayudarnos.
Me siento un poco culpable de que Liam no pueda comer con nosotros… Pero ahora que lo pienso ¿saben qué? Con eso del guiño con doble sentido que le dio a Niall, no le daré nada, ésa será mi venganza. Aunque conociendo a mi madre me obligará a llevarle unos el lunes. Cogí dos platos y con la ayuda de un cuchillo puse un brownie en cada uno.
- ¿Qué comeremos? –Susurró Niall en mi oído. Sentí un escalofrío recorrer mi espalda.
Me voltee rápidamente y él estaba cerca, muy cerca de mí, ¿Cuánto tiempo llevaba ahí? O mejor dicho ¿cómo no pude darme cuenta de que él estaba detrás de mí?.
-¿Brownies? –miró hacia los brownies y luego posó su mirada en mí.
-S-sí –Respondí mientras sentía mis mejillas aumentar su temperatura.
-Genial, me encantan – Acercó un poco sus labios a los míos, tomó un plato sin quitar su mirada de mis ojos y luego se alejó sin decir nada.
Suspiré con un poco de alivio. Por un segundo pensé que me besaría y luego se fue de lo más tranquilo, ¿estaba jugando conmigo?. Me voltee para agarrar el plato y seguí a Niall hacia la mesa.
-¿Quién los cocinó? –preguntó mientras se metía un bocado de brownie en su boca.
-Mi madre –me senté frente a él.
-Cocina delicioso, ¿tú sabes cocinar? –Me miró.
-Sólo si es para incendiar la cocina –Rió.
Miré por la ventana que estaba detrás Niall y noté que comenzaba a llover.
-Lluvia –musité.
-¿Eh? –Miró tras de él, la lluvia se estaba tornando abundante y consistente- a este paso llegaré a casa empapado.
-No te tienes que ir –Me miró divertido- D-digo, no sería conveniente que te fueras con este chubasco –Asintió.
Un relámpago que iluminó la cocina tras un trueno que retumbó mis oídos, grité asustada, me gusta la lluvia pero cuando viene acompañada de estos dos, la odio con cada partícula de mí ser.
-¡Berni!, ¿estás bien? –Niall se acercó a mí rápidamente, poniendo su mano sobre mi hombro.
-Em... no –Tartamudee- Odio los truenos y los relámpagos –Mis manos temblaban, estaba más que aterrada.
Él me dio un cálido abrazo, jamás me sentí tan protegida en mi vida, escondí mi cara en su pecho.
-¿Quieres que vayamos a la sala? –Preguntó aún abrazándome.
-No, mejor a mi cuarto –Me miró atónito- ¡No me refiero a eso! –Me separé de él- mis cortinas hacen que no entre tanta luz y si me arropo no sentiré tanto miedo –Aclaré.
-Pues entonces… Vamos –Se levantó y me ofreció la mano, yo la acepté y me levanté.
Subimos las escaleras andando hacia mi cuarto, estábamos en un silencio incómodo que no duró mucho ya que una luz resplandeció el pasillo seguido de un inquietante trueno.
Abracé a Niall rápidamente, jamás había sentido tanto miedo. Él me siguió el abrazo y así caminamos hasta mi habitación, una vez en ella, me lancé en la cama acurrucándome y me cubrí con la sabana.
Niall cerró las cortinas y se dirigió hacia la cama.
-¿Te molesta si me acuesto? –Dijo sentándose. Moví mi cabeza negando.
En silencio se acostó junto a mí, me quitó la sábana y me abrazó haciendo que me acurrucara en su pecho, luego nos arropó.
No protesté, tan solo cerré mis ojos, tratando de ignorar el gran ruido que hacían los truenos, ni siquiera sentía nervios por estar acostada con él encontrándonos solos en la casa, tampoco por estar tan apegada a su cuerpo sintiendo todo su calor, la seguridad y calma que él me brindaba hacía que el miedo desapareciera
Sentí caricias de las suaves manos de Niall en mi brazo, lo miré, grave error. Me derritió con tan solo una ligera mirada, escondí mi cara sonrojada en su pecho, él solo rió y me abrazó más fuerte pegándome más a él.
Aún seguía lloviendo, continuábamos abrazados en la cama sin decir ni una palabra, escuchando los truenos y viendo como un pequeño rayo de luz de vez en cuando aparecía en la habitación ya que la cortina no cubría totalmente la ventana. Comencé a sentir sueño y pasó algo que no quería. Sí, me quedé dormida sobre él.
6: protégeme
domingo, 8 de abril de 2012 // 17:27
- ¿No comprendes?, ¡sin ti no puedo vivir!, ¡no me dejes! –Dijo él mientras hacia un desesperado intento de juntar nuestros labios, yo lo evité, no debía permitirle hacerme extrañarlo más de lo que ya lo haría.
- Lo siento, no quiero pero debo irme, ¡Si me encuentra me matará! –Me fui corriendo hacia el tren, él intentó detenerme pero no pudo. Ya me encontraba dentro del tren el cual ya estaba poniéndose en marcha.
~ Berni
- ¡Por favor, no lo hagas! –Gritaba mientras perseguía el tren.
Me limité a agitar mi mano en forma de despedida, lágrimas recorrían mis mejillas, mi corazón se encogía pues quería quedarse, pero el cerebro y la conciencia me decían que me fuera y así lo hice.
~ Bernardita, ¡Despierta!
Me desperté rápido tras el fuerte grito que hizo mi madre.
-Vaya, ¡al fin!, comenzaba a pensar que estabas muerta –Rió. Tomó el libro que estaba sobre mi vientre- ¿otra vez leyendo esto?.
-Sí –Contesté adormilada- ¿qué hora es?.
-Ya es medio día, te desperté porque ya tu padre y yo nos vamos… Hoy es sábado, Liam y Niall vienen ¿No? –Yo asentí. Dejó el libro en mi velador- te dejé el almuerzo listo, sólo tienes que calentarlo en el micro-ondas –Acarició mi cabello y luego se levantó de la cama- Bueno, tu padre me espera en el auto, te amo, nos vemos en la noche –Salió por la puerta de mi habitación.
Me levanté con flojera y me estiré, bajé las escaleras aún en pijama dirigiéndome a la cocina para comer lo que mi madre me había dejado.
-Pasta –sonreí al ver la comida.
Una vez terminé de comer, subí y fui al baño a cepillarme los dientes, salí del baño y me vi en el espejo.
-Debería cambiarme ya –Miré mi pijama de conejitos.
Avancé hacia el closet y elegí ropa cómoda, fui al baño de nuevo a darme una ducha, ya que eran las 1:17 p.m. Al salir de la ducha me vestí rápido, me puse un poco de rubor y labial. Me miré nuevamente en el espejo y suspiré al ver mi cabello mojado.
-Ooooh secador, ¿dónde estás?
Cuando al fin lo encontré, sequé rápido mi cabello. Me miré en el espejo una vez más y sonreí a gusto con mi aspecto, observé el reloj y este marcaba las 1:41. Liam y Niall ya deberían estar en camino.
-Aún me queda tiempo –Cogí el libro sobre la cama y me senté en el pequeño sillón que estaba junto a mi ventana.
Después de unos 13 minutos leyendo, miré hacia la ventana y me sorprendí, Liam y Niall que venían caminando y charlando.
¿Les había abierto el guardia?, miré mi reloj y vi que eran las 1:54.
-Chicos puntuales –susurré levantándome del cómodo sillón.
Bajé las escaleras rápidamente y abrí la puerta.
-Entonces fue ahí cuando me levanté adolorido –Decía Liam mientras miraba a Niall, con su mano frente a mi cabeza dándome golpecitos en la frente. Niall rió.
-No soy una puerta –Reí separando la mano de Liam de mi cabeza.
-L-lo siento –Puso su mano tras su nuca sonriéndome apenado.
-¿Trajeron los materiales? –Ambos levantaron la bolsas que traían- Bien –Abrí la puerta, dejándoles espacio para que pasaran.
-Linda casa –Niall entró observando todo a su alrededor.
-Gracias –Sonreí.
-Tú también estás linda –Me miró tiernamente, haciéndome sonrojar.
-G-gracias –Bajé la mirada.
-Bueeno, suficiente coqueteo –interrumpió Liam- trabajemos –Sacó una cartulina azul marino- Éste será el “espacio” –Hizo comillas con sus dedos en “espacio”.
-Esperen, buscaré mis materiales –Subí rápido las escaleras.
No tardé mucho, bajé rápido y los encontré recortando y pegando lo que parecía el sistema solar.
-¿Ya lo tenían todo preparado? –Pregunté mirando la cartelera fascinada.
-Sí, Liam me dijo que hiciera el sistema solar –Contestó Niall, pegando el sol en a cartulina.
-¿Tienes algo brillante para hacer estrellas o algo así? –Me miró Liam. Asentí.
-¿Qué prefieres, tubitos de escarcha o papel brillante? –Dije sosteniendo ambos. Él tomó los tubitos y los observó- ¿en qué ayudo?.
-Has estrellitas –Sonrió entregándome los tubitos con escarcha.
-Oh, que trabajo más difícil –Dramaticé.
Comencé a hacer las estrellitas, más bien ligeros puntos sobre la cartulina, Liam le ayudaba a Niall a pegar los planetas, se veían tan tiernos trabajando juntos que no pude evitar sonreír.
-¿Qué sucede? – Preguntó Niall, Liam me observaba atento.
-N-nada –Negué con las manos y seguí haciendo los puntitos.
De repente sonó el celular de Liam y lo atendió.
-¿Diga?, ah, hola madre, ¿sí?... ¿Ahora? –me miró- Esta bien, de todas formas ya estamos terminando –colgó- Me tengo que ir… ¿no les importaría terminar sin mí? –Hizo una mueca.
-No hay problema, nosotros terminaremos –Contestó Niall.
-Gracias –Sonrió, y caminó rápido hacia la puerta- Ah, Niall, la dejo a tu cuidado –Le guiñó el ojo a Niall, salió por la puerta y la cerró suavemente.
¿Qué fue ese guiño? Oh –Analicé la situación- me encontraba con Niall, sola en una casa… Definitivamente mataré a Liam cuando lo vea, pero por ahora dejaré las ideas de homicidio, debo concentrarme en no tartamudear o meter la pata.
-Bien, tan solo nos falta escribirle nuestros nombres –suspiró viendo la cartelera satisfecho.
-¿T-tienes hambre? –pregunté nerviosa, ¿en qué estaba pensando? Él hablando de trabajo y yo ofreciendo comida.
-Bueno, a esta hora no cae mal un bocadillo –Sonrió. Al menos no había metido la pata, supongo que a Niall le encantaba la comida.
Fui a la cocina y saqué unos brownies del horno que mi mamá había cocinado en la mañana, dijo que los había hecho como “merienda de perdón’’ por no poder ayudarnos.
Me siento un poco culpable de que Liam no pueda comer con nosotros… Pero ahora que lo pienso ¿saben qué? Con eso del guiño con doble sentido que le dio a Niall, no le daré nada, ésa será mi venganza. Aunque conociendo a mi madre me obligará a llevarle unos el lunes. Cogí dos platos y con la ayuda de un cuchillo puse un brownie en cada uno.
- ¿Qué comeremos? –Susurró Niall en mi oído. Sentí un escalofrío recorrer mi espalda.
Me voltee rápidamente y él estaba cerca, muy cerca de mí, ¿Cuánto tiempo llevaba ahí? O mejor dicho ¿cómo no pude darme cuenta de que él estaba detrás de mí?.
-¿Brownies? –miró hacia los brownies y luego posó su mirada en mí.
-S-sí –Respondí mientras sentía mis mejillas aumentar su temperatura.
-Genial, me encantan – Acercó un poco sus labios a los míos, tomó un plato sin quitar su mirada de mis ojos y luego se alejó sin decir nada.
Suspiré con un poco de alivio. Por un segundo pensé que me besaría y luego se fue de lo más tranquilo, ¿estaba jugando conmigo?. Me voltee para agarrar el plato y seguí a Niall hacia la mesa.
-¿Quién los cocinó? –preguntó mientras se metía un bocado de brownie en su boca.
-Mi madre –me senté frente a él.
-Cocina delicioso, ¿tú sabes cocinar? –Me miró.
-Sólo si es para incendiar la cocina –Rió.
Miré por la ventana que estaba detrás Niall y noté que comenzaba a llover.
-Lluvia –musité.
-¿Eh? –Miró tras de él, la lluvia se estaba tornando abundante y consistente- a este paso llegaré a casa empapado.
-No te tienes que ir –Me miró divertido- D-digo, no sería conveniente que te fueras con este chubasco –Asintió.
Un relámpago que iluminó la cocina tras un trueno que retumbó mis oídos, grité asustada, me gusta la lluvia pero cuando viene acompañada de estos dos, la odio con cada partícula de mí ser.
-¡Berni!, ¿estás bien? –Niall se acercó a mí rápidamente, poniendo su mano sobre mi hombro.
-Em... no –Tartamudee- Odio los truenos y los relámpagos –Mis manos temblaban, estaba más que aterrada.
Él me dio un cálido abrazo, jamás me sentí tan protegida en mi vida, escondí mi cara en su pecho.
-¿Quieres que vayamos a la sala? –Preguntó aún abrazándome.
-No, mejor a mi cuarto –Me miró atónito- ¡No me refiero a eso! –Me separé de él- mis cortinas hacen que no entre tanta luz y si me arropo no sentiré tanto miedo –Aclaré.
-Pues entonces… Vamos –Se levantó y me ofreció la mano, yo la acepté y me levanté.
Subimos las escaleras andando hacia mi cuarto, estábamos en un silencio incómodo que no duró mucho ya que una luz resplandeció el pasillo seguido de un inquietante trueno.
Abracé a Niall rápidamente, jamás había sentido tanto miedo. Él me siguió el abrazo y así caminamos hasta mi habitación, una vez en ella, me lancé en la cama acurrucándome y me cubrí con la sabana.
Niall cerró las cortinas y se dirigió hacia la cama.
-¿Te molesta si me acuesto? –Dijo sentándose. Moví mi cabeza negando.
En silencio se acostó junto a mí, me quitó la sábana y me abrazó haciendo que me acurrucara en su pecho, luego nos arropó.
No protesté, tan solo cerré mis ojos, tratando de ignorar el gran ruido que hacían los truenos, ni siquiera sentía nervios por estar acostada con él encontrándonos solos en la casa, tampoco por estar tan apegada a su cuerpo sintiendo todo su calor, la seguridad y calma que él me brindaba hacía que el miedo desapareciera
Sentí caricias de las suaves manos de Niall en mi brazo, lo miré, grave error. Me derritió con tan solo una ligera mirada, escondí mi cara sonrojada en su pecho, él solo rió y me abrazó más fuerte pegándome más a él.
Aún seguía lloviendo, continuábamos abrazados en la cama sin decir ni una palabra, escuchando los truenos y viendo como un pequeño rayo de luz de vez en cuando aparecía en la habitación ya que la cortina no cubría totalmente la ventana. Comencé a sentir sueño y pasó algo que no quería. Sí, me quedé dormida sobre él.
grew up in a small town,
and when the rain would fall down. i'd just stare out my window.
hai , the name's ______ and koreans turn me on. ;)
tell us about you in detail. beware of pedos though LOL !
dreaming of what could be,
and if i'll end up happy, i will pray.
your tagboard goes here. max width 600px, but that's very wide .__.
wanna feel the warm breeze,
sleep under a palm tree, feel the rush of the ocean.